La Chispa (Chapa) adecuada
No fue justo porque ellos pusieron los arcos muy pegados; el grande confundía al chiquito de adelante, como esos papás que desorientan desde afuera.
Fue la primera vez que lo vi y lejos de quedarme con esa imagen en aquella tarde de Madariaga, algo me decía que la pluma seguiría escribiendo.
A todos nos dan una pequeña chispa de locura, lo importante es no dejarla apagar.
Danilo José Saviski Quiroga nació el 8 de septiembre del 2014, es arquero de los atorrantes de dicha categoría, le dicen “El Chapa” y esta es su historia.
Fue gol del rival, Dani se ubicó mal y fue sencillo para el rival. En cada historia de arqueros la ingratitud aparece primera en el reparto, me hace acordar a ciertos árbitros que solo quieren que el balón bese la red, qué la imagen en tono sepia sea inolvidable con algún lento de fondo. Lo que no tienen en cuenta es que esas películas me aburren y ,en este caso, la trama la escribo yo, y no es ficción.
La primera opción fue la natación. Es un hermoso deporte, pero no lo convencía mucho y ahí aparecerían los cómplice de siempre para salvarlo, como si fuera una dupla central; los dolores de cabeza y el famoso dolor de panza; ambos lograrían evitar tal angustia. En algunas noches, en pequeños sueños aislados, imaginaba que cruzaba nadando el río de la plata para visitar la tierra del abuelo. Eso lo hacía dudar de tal decisión , pero sabía que los sueños también viajaban en barco.
El camino hacia el auto desde el vestuario no fue fácil, solo era un gol, pero la cascara aun no tenia guantes.
No solo cambió la natación por el fútbol, sino que decidió ser arquero, claro, son tres decisiones fuertes; me atrevo a decir que la última es la más osada. En este caso aparece papá; él también fue arquero.
Carolina y Cristhian son sus padres, Octavio y Martina sus hermanos. Por las bandas también aparecen las abuelas y las tías. También hay centros llovidos desde el cielo que “El Chapa” descuelga con mucho amor y, lejos de hacer tiempo, atesora esos recuerdos para que no pasen los minutos. Cada historia de esta índole es inverosímil si no hay un equipo que te respalde.
Lo que hay que valorar de los arqueros es que solo miran para atrás para ver en dónde están parados, lo demás es siempre hacia delante.
Sinceramente debería terminar está historia acá. Cuando investigue sobre algún súper héroe que le guste no encontré a ninguno, ojo, hablo de la ficción. Y después me dí cuenta que quizás estaba escribiendo la historia de uno.
El partido con Santa fue difícil, pero por la cancha, en fútbol somos superiores. En una jugada desafortunada un jugador nuestro sufre una lesión y quiere seguir jugando.
El partido con Madariaga quedó atrás, Danilo (aún no le decíamos El Chapa) empezó a entrenar y a reunirse con el grupo. Ya lo dije, se mira una sola vez para atrás.
Cuando hablo de locura no es un simple mote ¿Cómo podes convivir y llevarte bien con un Oso?
Desde el banco de suplentes vio que su compañero, su amigo “El Chango”, lloraba por no poder pisar y sin importarle nada, ni el arbitro, ni los profes, se mandó a la cancha a brindar su ayuda. No hace falta ninguna mascara o capa alguna muchas veces.
El abanico de posibilidades deportivas era muy grande; el aire fresco de una pileta, quizás también empuñar una raqueta como mamá. Pero no, había y hay una conexión fuerte con el futbol; ser arquero. Quizás la brisa del rio de la plata soplo fuerte o el mismo estaba calmo para poder conectar y armar un escalafón que nacería en José, pasaría por Cristhian y terminara en Danilo. Y por qué no pensar en saltarse, en esa línea, a papá. Solo el guionista de ésta historia lo sabe. Lo que no deja ninguna duda es que no está solo debajo de los tres palos.
La competencia con Valen “ El Oso” es de las más sanas y hermosas que uno puede ver. Alguien que tengo cerca, juega de enganche y no voy a decir su nombre me dijo; papá, el ejemplo de superación y compañerismo es el del Chapa y El Oso, se mejoran entre ellos.
Voy a replantear mi forma de investigar. Tal vez no deba preguntar que súper héroe le gusta, quizás tenga que analizar más lo real y ver, en pequeños actos, de que son capaces estos niños, y , sin dejar de admirar la ficción, asimilar lo cotidiano.
Su ídolo es el Dibu Martinez, le gustan las pizzas y las milanesas con pure que hace mamá. Se emociona con algunas películas, ama a sus amigos, a su familia, fanático del Madrid y carga con una locura hermosa.
Es uno de los arqueros de los atorrantes de la 2014, muy pocas veces mira hacia atrás, solo para saber donde está parado. Todo lo demás ya lo saben…
Que nunca se apague es chispa Chapa.




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