El mito de Los Atorrantes 2014: Elijo creer

 

Siempre soñé contar una historia futbolera y lo logre, de esas que con solo leerlas sentís el olor a pasto, a la crema que alivia los dolores, a sudor, ya sea por nervios o por esa fusión húmeda entre el cuerpo y la camiseta que te dicen “lo dejamos todo en la cancha”

Ahí conocimos historias increíbles que merecen tres puntos y hay muchas más por contar.

Hay miles de cuentos maravillosos basados en la ficción, con personajes increíbles, todos ambientados en el verde césped y también en los clásicos potreros, en donde el pasto no era bienvenido.

También existen historias de personajes que salvan al mundo y no necesariamente tienen una pelota en sus pies. Ambas vienen cargadas de emoción, sacrifico y finales disimiles.

¿Será un cuento o es real? Mientras escribo les confieso que me cuesta sacar una conclusión.

No puedo encontrar una fecha exacta de inicio, quizás porque uno no anota el día, o tal vez porque sabe que todos cargaran con el mismo valor. Es como los famosos “Día de algo”, termina en compromiso más que en sentimiento. En este caso, cada día superaba al otro.

Voy a darle la pelota a mis recuerdos y decirle que la tenga con la cabeza en alto para ver lo que pasa y paso en la cancha. Quizás elija mal o termine en gol. Si la historia besa la red…

La 2014 del Club Social y Deportivo Mar de Ajó tiene una historia dentro de tantas, le dicen Los Atorrantes y…

¿En qué momento crecieron tanto? Fue todo de golpe me parece. Hay que buscar archivos para certificar que el pantalón no se achico, que las rodillas no perdieron la timidez y ahora se dejan ver. Creo que no nos dimos cuenta o tal vez mientras ellos crecían nosotros empezábamos a soñar como chicos y ahí la brecha formo un equipo corto para defender la adversidad; nosotros también entrabamos a la cancha.

¿Sera una historia de navidad? ¿De súper héroes? ¿Existen Los Atorrantes de la 2014? Por qué no todas, si terminamos jugando con línea de 3; Histórico para estos niños.

La copa siempre nos gambeteo y eso que marcábamos escalonando sueños desde el 9 hasta el 1, pero no se dio. En su época de decima no se jugaba por los puntos y ganamos todos los partidos, como la actual de esos gigantes 2016/2017. En pre - novena tampoco se pudo alzar el trofeo y todos saben lo que paso este año. En fin, nunca salimos campeones.

Las historias navideñas están repletas de inconformismo, decepción en algunos casos y hasta injusticia según las normas de Papá Noel; si te portaste bien todo el año tendrás lo que deseas. Me encanta el oriundo del polo norte, pero no siempre se cumple tal regla: amarilla querido Santa.

MARVEL nos enseñó que una gran historia no tiene que tener si o si un final deseado, pero puede ser feliz si miramos hacia atrás para construir el futuro. No hay batallas en el futbol, tampoco guerras o el famoso “matar o morir” Solo pregona el juego con la cinta de capitán y el compañerismo, dentro y fuera de la cancha. Los Atorrantes no solo tienen el mismo escudo en la camiseta, por dentro late lo mismo.

¿Existen? ¿Es cierto lo que se habla de ellos? En este mano a mano con el papel y la tinta empecé a dudar. Me dije; voy a contar una historia de fantasía y que cada uno elija creer o no.

Este sueño comenzó y nace desde el corazón, pero no solo se siente en la tribuna, la pelota empezó a rodar en casa. La leyenda dice que el universo tenía preparado todo de antemano. Hay versiones bíblicas que dan origen a semejante historia, otras dicen que en Alejandría se encuentran manuscritos, formaciones y tácticas ocultas en cuevas. Arqueólogos buscan desesperadamente estas pruebas, no puede ser que árbitros, técnicos rivales, padres de otras categorías hablen tan bien de estos Atorrantes: no debe ser cierto dicen.

Las expediciones siguen al día de la fecha, pero se hace difícil entrar en las cuevas, hay un oso loco, acá le decimos medio chapa, que protege la entrada como ninguno, es como si fueran dos en uno con el mismo fin; no vas a entrar.

Otra versión cuenta que el papiro real está en los países nórdicos, es protegido por los vikingos bajo el mando de su gran líder; un Mariscal implacable. Recibieron varios ataques buscando robar tal preciado tesoro, pero no pudieron vencer su veloz estrategia; cuentan con una flecha poderosa que no pueden doblegar.

Los fanáticos de Julio Verne dicen que se encuentra en el fondo del mar, en un cofre pirata y que un pulpo gigante lo protege. Eso motivo a varios viajes osados en mares picantes en donde la música, como si fuera una discoteca, la manejaba uno solo: el gigante de 8 “piernas”. Típico de Verne.

Los Atorrantes de la 2014 es una fábula hermosa, tiene tantos orígenes que varios historiadores han escrito sus hipótesis sin ponerse de acuerdo. Hay un chino que dice que su abuelo de 142 años escondió los manuscritos en una torre gigante detrás de un muro inquebrantable protegido por un gran soldado, ni siquiera un estratega, un ajedrecista puede vulnerarlo. Su libro fue traducido en 32 idiomas.

En el año 1068, cuenta la leyenda, que un gran mago tenía en su poder la historia de unos jovencitos que debía conservarse con el tiempo y ser contada a futuras generaciones. Para ello debía encontrar a un Príncipe y a un joven alegre; un changuito. Ellos deberían caminar con soltura protegiendo dicha encomienda para poder seguir con el legado. Esta historia, aún, es contada en los colegios y dicen que en algunas canchas de futbol los niños se disfrazan de tales personajes.

Me volví fanático de esta historia y decidí viajar por el país buscando otro posible origen de Los Atorrantes. Así fue que en Neuquén encontré una tribu que, al hablar de Los Atorrantes, se sintió sorprendida. Fuimos a una choza, en una taza de barro me dio un fernet, le dije que él te caduca a las 20:00hs y me empezó a contar una historia alucinante. Un joven indio, el más chico de la tribu, siempre buscaba desafíos no convencionales, para él montar un caballo era fácil, una mula o un burro lo mismo ¿Por qué no montar un toro? Y acá empezó todo. Se dio muchos golpes, pero logro hacerlo. En uno de sus viajes al lomo del astado, sufrió una nueva caída, pero el golpe fue muy duro, como si en lugar de tierra hubiese otra cosa, y así fue; un cofre estaba enterrado. Cuando el golpe fue menos protagonista que el asombro, el joven indio junto a su toro se acercaron a él, dentro del mismo había un papiro que decía “Atorrantes 2014”. Ambos se miraron y juraron protegerlo por siempre. El toro siguió a su lado siempre y el joven indio se convirtió en cacique.

Hay historias largas, otras no tanto, algunas más verosímiles que otras, pero todas coinciden en algo; esto es un mito.

En cada palabra está el sacrificio, el compromiso, y no solo de estos supuesto personajes, sino de sus progenitores. No hay cuento si mamá no lo lee, ni fabula extraordinaria si papá no la exagera. Yo elijo creer en todas las versiones, pero hay una en la que no queda duda. Los pantalones no se achicaron, las rodillas no superaron la timidez, ellos eligieron crecer.

Atorrantes 2014, todos hablaran de esta historia.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Pancho, una mente simple.

Un (Dulce) Picante

Gael: una Ardilla que une mundos