Gael: una Ardilla que une mundos








Que deporte raro el futbol, por un lado es materia de opinión de cualquier persona que pueda hablar, mas aun durante el año mundialista. Por otro lado conlleva una preparación previa que viaja desde la táctica hasta las cábalas mas absurdas que nos abrazan desde el gol hasta el próximo partido. Sin embargo nadie entiende que la pelota puede ir para cualquier lado y romper todo esquema y ahí es donde entra la dinámica de la improvisación. En este hilo entra el hecho de que hacer ante un primer gol ¿con quien lo festejo? ¿me saco la remera? ¿me arrodillo besando el escudo? En ese momento solo manda el que late mas fuerte. Gael Godoy nació en Mar de Ajó un 27 de mayo del 2015 a las 9:30hs, le dicen “Ardilla” , es el capitán de la 2015 del Club Social y Deportivo Mar de Ajó y ésta es su historia.

Cuantas veces escuchamos de forma peyorativa una desmedida obsesión por algo, sobretodo cuando el futbol esta en el medio: esa manía por la pelota. Pero no seria la primera vez que una ardilla se nubla por conseguir algo.

Antes de cumplir su segundo año ya le pedía a la vida que la tire larga porque el picaba por su espalda, requeria esa hermosa actividad cotidiana que todo niño necesita. Ahí apareció el maternal y empezaba a tirar paredes con amigos que la redonda los mantendría con el tiempo.

Los 3,5kilos al nacer hicieron que Hugo y Lorena lo apoden “El Chancho” pero no duraría mucho ese sobrenombre, la era de La Ardilla llegaría pronto y no necesariamente seria de hielo; el capitán con la 4 en la espalda es bostero. 

Ese domingo, en el ultimo partido de la 2015 del Social Mar de Ajó del año 2025, fue de lo mejor que se vio en el año de la categoría.

Sus primero pases fueron con los colores que hoy viste y para seguir con el ritmo se mudo al club All Boys de Mar de Ajó. En dicha institución sumo minutos con los mas grandes y también formo lazos que hoy lo encuentran con la misma casaca. 

La pelota une, pero no solo dentro de la cancha, hay muchos que juegan de enganche en la vida y ven oportunidades que otros no; los famosos pases entre líneas. Gael hoy comparte momentos con nenes que conoció fuera del verde césped y la bocha los volvió a reunir. La historia anterior a esta fue la de Renzo “ El Príncipe” que data de un gran dibujante, y no solo con la redonda. La Ardilla también dibuja como un crack y eso aplica a sus dos pasiones; dibuje maestro. 

Hay dos mundos que quizás no se llevan bien en este presente del pequeño capitán, o quizás uno prevalece sobre el otro con amplia diferencia, un especie de choque de dos mundos. Si fuera por la escuela jugaría de 7, pero en la cancha es un 10. Cosas de esta era.

La pelota beso la red y la cabeza se movía mas que las piernas, su cuello recorrió todos los costados de la cancha.

Es de los mas chiquitos en todo, en la escuela, en futbol, pero eso nunca impidió que quiera correr a spiderman en el trencito, o que juegue con chicos 2 años mas grandes. Son de esos capitanes que no se les ve la rodilla por el pantalón gigante, de esos que hay que ajustar tranquilo la cinta con la “C” en el brazo. Son de los que dicen poco, pero hablan mucho con sus actitudes. Ser el capi no es un poder, pero si una responsabilidad y una cosa conlleva a la otra. 

Sigo con el joven arácnido, ya saben que soy admirador del joven Peter. En sus aventuras el firmaba “Su buen Vecino Spiderman” y acá sucede la magia. Quizás La Ardilla no tuvo al joven de Queens de vecino, pero lo tuvo a Pepe, él fue quien le regalo su primera pelota y ya saben que viene después; Historias. Desde el cielo te voy a alentar Ardilla.

La resiliencia también juega, fortalece en casa y en el vestuario. Ese tobillo deprimido, las plantillas que no jugaban de primera no colaboraban para alimentar el sueño del pequeño Gael. Ahí estaban Hugo y Lorena, están. Vos podes jugar muy bien a la pelota, tener ganas y sueños, pero si mamá y papá no cubren la espalda es difícil. 

Estoy seguro que si estiro los días, esta historia tendría mas aristas, pero no descarto una segunda temporada. Hoy mamá tiene a dos que alentar, hoy papá tiene un nuevo nombre “Profe” y hoy La Ardilla tiene que girar el cuello un poco mas.

Hay 22 jugadores peleando por una pelota ¿Por qué la obsesión? ¿Por qué esa manía desesperada? Es simple, casi siempre buscamos algo que obtenemos pero nunca podemos conservarlo del todo, como una Ardilla persiguiendo una bellota. 

Su primer gol no fue a festejarlo con sus padres o con todos los jugadores, se fundió en un abrazo con Enrique, su compañero que se iba a vivir a otro lugar y era su ultimo partido: Eso Es Gael; para todos “La Ardilla”






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