Pancho, una mente simple.
Muchas veces creemos que no existen los factores psicológicos en el futbol, esos que también deciden a dónde va la pelota. Inquietud, miedo, tensión, dolor de hombros, sudor, en fin: nervios.
En la siguiente historia su protagonista decidió que todas queden en el banco de suplentes, aunque sabe que pueden tener minutos en el campo de juego junto a él. Francisco Aquino Molteni nació el 10 de enero del año 2015, juega en dicha categoría del Club Social y Deportivo Mar de Ajó y esta es su historia.
La causalidad tiene de hijo a la casualidad. Él niño creativo de la 2015 nació en verano, en donde el mar, según como se levante, te tira unas paredes hermosas.
Los jugadores estaban listos para salir, la décima se preparaba para jugar su partido en ese lindo domingo.
En estas historias futboleras muchas veces quiero inventar un pase filtrado, típico de 10, y escribir algo que el defensor no pueda leer previamente, pero también jugar simple es una manera de mostrar pragmatismo: otra forma de engañar.
Decir que admira a Messi y de chico a Spiderman no tiene ninguna sorpresa, como también asegurar que hay una gran familia detrás del nervioso Pancho, sin embargo vi sufrir al primer palo y al segundo en los tiros libres del exquisito volante.
Antes de la salida con el equipo, en ese domingo de décima, su profe le dijo que iba a hacer un gol.
Aun no puedo saber que sentimiento toca cada botón en diferentes situaciones, la vida es tan dinámica como el mismo futbol, quizás por eso dicen que es un estilo de vida. Alegría, tristeza, ira, miedo, decepción. Sinceramente creo que todas juegan de titular. También hay que decir que Fran adopto la ansiedad desde la panza: a los 8 meses ya quería estar afuera; típico de los enganches, ya ven el pase antes de darlo.
Muchas veces cuestionamos los cambios cuando son tarde, pero nos olvidamos de esos que son demasiados prematuros, quizás cuando el joven jugador no lo esperaba, pero no tengo ninguna duda que los goles de Pancho tambien se gritan desde una vista privilegiada; en el cielo se festeja cada beso a la red.
Soy curioso, me gusta saber el origen de todo y el por qué, pero ese domingo de decima…
Tenía 8 años cuando empezó a vestir los colores más lindos de la región, pero antes ya latía el azul y oro en su sangre. Papá también jugo con la camiseta del Social Mar de Ajó, era un 7 atrevido dicen, difícil de creer esa historia; lo veo muy pancho.
No puedo darle la cinta de capitán a la vida al decir que ella elije a tus amigos, es demasiado, eso le quita méritos al factor humano. Noelia es amante de los animales y como todo ser de buen corazón eligió a un gran compañero para Francisco; su eterno Gero. Él fue su perro, su amigo, de esos que no olvidas nunca; siempre está. También Morocha acompaña a Panchito día a día junto a sus padres. Ahí ya sabemos que sentimiento toca el botón.
Es difícil ver desde otro lado, no es lo mismo en la tribuna que detrás de la línea de cal, y en casa la admiración se mezcla con otras cosas.
No hay casualidad, eso es de vago. Que el verano reciba al pequeño Francisco, o que en realidad él quiera salir antes era porque una ola lo esperaba.
Quizás tengan que volver para atrás en cada párrafo para analizar todo y es parte de una manera de escribir que tengo, pero también comprendo que hay historias que ameritan dicho relato.
¿Surf y futbol? ¿uno de los dos? No señor, ambos. La calma de esperar, el pase o la ola perfecta, el levantarse y volver, la alegría de pararte por primera vez y patear una ola ¿Un caño o un tubo? Es igual, se disfruta la sonrisa. Intentarlo siempre debería ser el slogan de ambos deportes; en este caso lo es.
Una mente intensa sí que no entra en esta historia, creo que varios sentimientos quedan sin jugar. El miedo no lo demuestra, la decepción tampoco, o quizás por minutos, la ira nunca será convocada por el joven de derecha sutil, pero si veraz alegría. La tristeza jamás aparece cuando esta con los seres que más quiere.
Ese domingo tenia debajo de su camiseta una dedicatoria para su mamá Noelia, le dije que haría un gol y no lo dudó; así fue. Hoy a su papá Cesar (Sergio) le dice profe (Acompaña al cuerpo técnico de su categoría)
Nada es casualidad, cada uno recibe lo que merece. Francisco Aquino Molteni, categoría 2015 del Club Social y Deportivo Mar de Ajó. Simplemente Pancho.







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