La pelota siempre...



Me gusta mucho contar historias que comienzan con el final, dar vueltas, ir y volver, salir por otro lado; como si fuera un enganche, con la 10 en la espalda en una cancha de fútbol. Pero esta en particular tiene una carrera larga.

El nombre lo copiaron de un abuelo; Benjamín Fernando, pero el par también quería la pelota; el papá de mamá tenía como segundo nombre Domingo; y ya sabemos lo que pasa los domingos. Estabas destinado a pintar sobre verde Benja.

Benjamín Fernando Madoery es el capitán de la novena del club social y deportivo Mar de Ajó, lleva la 10 y no importa cuando leas esto.

No basta con tirar un caño o una gambeta para ser crack. Se necesita jugar cambiando letras de una misma palabra y que ambas lo hagan a los toques; actitud y aptitud. Hay muchas veces que la vida es la que te da la cinta y la 10, pero depende de uno que sea digno de ello.

Ya de peque no importaba como era la pelota; de rugby o fútbol. El tema es tener algo para jugar, y que mejor elemento para crecer qué eso.

A papá le gustaba más la guinda, pero en casa se pateaba la redonda. En este caso aplica que se sentara en la pelota y quizás ovalarla; yo creo que en el fondo rondaba el darle el gustito a papá.

Las decisiones son difíciles en cualquier edad, nos angustia por el miedo de la recepción inesperada y eso ata de pies y manos a un carácter débil, digno de una temprana edad. En síntesis decir; papá quiero jugar al fútbol y no al rugby.  El final es obvio…

Lleva 3 campeonatos siendo campeón junto a sus amigos, y también tiene el récord de tirar más espuma a los profes en cada festejo; creo que eso lo divierte más que hacer goles. Benja es el altruismo futbolero en todo sentido.

No podía llegar, con tremenda decisión de dejar la guinda por la redonda, a ser lo que es hoy sin los superhéroes. Es obvio, en toda historia fantástica están ellos ¿Spiderman? ¿Capitán América? Y, cualquiera de los dos están bien, pero los nombres son otros.

La sopa del abuelo fue fundamental, las estrellas que alumbran aún cuando es de día, el pie derecho al pisar la cancha y mirar a la tribuna para ver a mamá y papá hacen que maneje la pelota con ese amor que llega.

El 23 de abril se confirmó lo qué ya él sabía, no era Spiderman y el capitán América dignos de admirar; eran Guada y Tati, sus hermanas, las heroínas que seguirá por siempre.

Algunos le atribuyen a la fe la posibilidad de mover montañas, suena exagerado pero creer en utopías sirve como meta, nos da un aliciente en días difíciles. En este caso la fe se va a tener que esforzar un poco más, ya que lo que hay que mover es una cordillera entera. Guada y Tati decidieron cruzar los andes para tener su propio partido de futbol en la vida, uno que dura más de 90 minutos y de seguro será difícil; pero son una familia que sabe de desafíos. No solo mamá y papá las extrañan; el niño 10 también y sabe que entran a la cancha cada domingo con él.

 

Empezó con la 9, en la categoría más linda; la decima, ahí en el pasto, tarde, en donde solo quedan los padres de la misma.

La posición es lógica a esa edad, aunque el egoísmo no es lo suyo, y si, para ser 9 tenes que ser un poco egoísta; no aplica al perfil.

La 10 no tardó en llegar y tampoco le peso el hecho de que siempre el juego  pase por él como todo enganche. Benja entendió a la perfección porqué la pelota es redonda; para que ruede, para jugar con los compañeros. Algo tan simple como eso. Lo más complicado en la vida, muchas veces, es pensar de manera sencilla.

El fútbol te da estas historias y no solo se resume a lo que se ve en la cancha. Hay tanto atrás, el vestuario también está en casa; la mejor charla técnica te la dan tus viejos.

En Banfield lo vieron con el pelo largo, en Racing sin la vincha; cortito. En ambos lugares siguió siendo Benja, manejando la pelota con esa paz como si jugar al futbol fuera una pavada.

Benja es el capitán de la 2013 del club social y deportivo Mar de Ajó, tiene 11 años y me dejo una enseñanza hermosa.

Voy a romper un código grande que es “queda en el vestuario”

Se jugaba contra el COSME de local y dicho equipo no se presentó. Se organizó un entrenamiento contra la pre-novena (2014) y él ya tenia la cinta de capitán. Se la sacó y me dijo que no la quería, acá no hay capitán, somos todos del mismo equipo.

Benjamín Fernando Madoery; la pelota siempre al 10.






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